Maltrato infantil: ¿Cómo podemos prevenirlo y evitarlo?
Maltrato infantil: ¿Cómo podemos prevenirlo y evitarlo?

Maltrato infantil: ¿Cómo podemos prevenirlo y evitarlo?

El otro día me tocó ver un ejemplo de maltrato infantil sumamente desagradable: caminaba por la calle cuando escuché a una señora regañando a un niño, pero no era cualquier sermón; iba diciéndole linduras como las siguientes:

“Ahorita te voy a dar unas pinches nalgadotas para que te calmes”

“Te voy a romper tu madre, vas a ver”

Además, le estaba dando unas zarandeadas de antología: lo jalaba del brazo y lo sacudía para obligarlo a caminar, a lo que, lógicamente, el niño reaccionaba con más quejidos y sollozos. Me chuté el espectáculo mientras recorría un par de calles, después me adelanté porque tenía prisa y porque ya me había hartado de eso.

No sé qué haya hecho el niño para que lo estuvieran maltratando de esa forma y realmente creo que el motivo no es relevante. ¿Qué puede hacer un chiquillo de no más de cinco años para que se le lastime de ese modo? La señora tiene unos 60 años, lo que significa que pertenece a esa generación que todavía educaba a chingazos a sus chamacos pensando que esa era la mejor manera, cuando en realidad causa más perjuicio que beneficio.

Maltrato infantil 2

Tampoco es que esté en contra de una llamada de atención fuerte y a tiempo que puede ser determinante para que los niños aprendan a comportarse, siempre y cuando no se incurra en la violencia; entre eso y mantener una constante de maltratos físicos y psicológicos, hay mucha diferencia.

Es intolerable que este tipo de patrones sigan repitiéndose en una sociedad supuestamente civilizada y moderna que cacarea hasta el cansancio ser respetuosa de los derechos de los niños, sataniza el bullying, dice estar en contra del abuso de cualquier tipo hacia los menores, y resulta que la fuente más frecuente y dañina de eso suele ser la misma familia.

El maltrato infantil puede desembocar en alguna de estas dos situaciones:

1.- El niño crece con una autoestima dañada, lo que le genera el sentimiento de que la vida es una mierda y crea en él un complejo de inferioridad que afecta considerablemente y de por vida su desempeño en distintos ámbitos.

2.- El niño aprende que la violencia indiscriminada es el camino correcto para relacionarse con los demás. De todos los golpes, humillaciones e insultos recibidos, saca la conclusión de que las demás personas merecen, solo porque sí, ser tratadas con violencia y sin asomo de tolerancia.

Si la señora con aspecto de manatí parado hubiera sido hombre en lugar de mujer (o yo una mujer muy violenta y de grandes, jugosas e intimidantes tetas), me hubiera dado gusto aporreando sus gelatinosas carnes hasta que le pidiera perdón al niño por tratarlo de esa manera tan infame. Pero como no puedo andar por ahí puteando gente (sin sufrir consecuencias legales), te invito a crear conciencia y:

A) No lastimar física ni emocionalmente a un niño; es normal sentir a veces que son insoportables, pero piensa que muchas veces eso no es su culpa, sino de los adultos supuestamente encargados de brindarles educación. Por lo general, un niño no va a obrar de mala fe, simplemente hará lo que se le ha permitido en su casa y actuará en concordancia con el comportamiento aprendido ahí mismo.

B) No permitir que alguien más los lastime; si tienes la posibilidad de impedirlo, hazlo, ya sea denunciando a esa persona ante las autoridades si cuentas con sus datos.

C) Si no tienes forma de denunciar a esa persona porque no sabes ni quién es y sólo la encontraste en tu camino, puedes hacer la diferencia grabando y exhibiendo en redes sociales al cabrón o cabrona en cuestión. Que todo mundo se entere de sus hijoputadas; posiblemente haya quien sí lo conozca y lo lleve ante las autoridades pertinentes.

Por último, no pierdas de vista que un niño es un ser inocente que requiere aceptación, comprensión, paciencia y amor.

Crianza respetuosa


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