Uno de los miles de motivos para estar agradecidos porque este mundo aún cuenta con la presencia de Sir Paul McCartney es que a pesar de los cambios en la moda y la cultura pop, el hombre no sólo sigue vigente, sino que su creatividad y energía continúan siendo las de aquel muchacho que conquistó al mundo junto a sus tres grandes amigos en los 60s.

¿Solo un niño bonito?

La gente suele cometer el error de encasillar a Paul en un arquetipo del mismo modo que ha sucedido con cada uno de los Fab Four: supuestamente Ringo era el Beatle desmadroso, George el místico, John el revolucionario y Paul el «fresa». ¡Nada más erróneo que eso! Aunque sí era el más proclive de los cuatro a crear melodías poperas y bastante mainstream, también tiene un lado ríspido, rocanrolero y rebelde, casi tanto como el de John.

Su versatilidad y talento son tales que después de la separación de The Beatles le alcanzaron para fundar Wings al lado de su entonces esposa Linda y hacer durar a la banda diez añotes —entre 1971 y 1981— antes de continuar con el impresionante ritmo que ha sostenido hasta estos tiempos caóticos, cuando nos vemos inmersos en una deplorable letrina llena de badbonis, pesoplumas y demás mamarrachos. En más de un sentido, la música de Sir Paul resulta un oasis que muchos aún tenemos la capacidad de valorar y agradecer.

The boys of Dungeon Lane

Como si fuera cualquier cosita, el señor ya sacó un nuevo disco. Todavía tiene mucho, pero muchísimo clutch a sus ahora 84 años.

El nuevo material da constancia de dos cosas: la primera, que Paul sigue creando bajo los más altos estándares y no se ve que eso vaya a cambiar algún día, lo que todos deberíamos agradecerle por siempre. Y la segunda…que, aunque para la gira 2026-27 aún no se han anunciado fechas para México ni América Latina, sería bueno ir ahorrando unos pesos. Nunca se sabe, a lo mejor tengo oportunidad de volver a vivir esto al lado de mi esposa (aprovechando que, en su visita anterior, fue el padrino involuntario de la entrega del anillo de compromiso).

Sin embargo, la mejor forma de homenajear a alguien —más allá de halagarlo— es manteniendo vivo su legado, así que por eso te comparto esta playlist de Spotify con mis canciones favoritas compuestas por Paul McCartney.

No incluí rolas de su etapa con The Beatles porque la gran mayoría de ellas fueron creadas al lado de su eterno compadre y se me hace injusto ponerme analítico para dar a uno u otro mayor crédito en cada una de ellas, siendo que son perfectas gracias a la química casi simbiótica que existía entre ellos. Por eso me enfoco en su trabajo como solista, que también está plagado de auténticas joyas.

Espero hayas disfrutado la playlist y me platiques cuáles son tus canciones favoritas de Sir Paul McCartney en los comentarios o en mis redes sociales.

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