6 de agosto de 1965. Fecha de lanzamiento del quinto trabajo de The Beatles, en medio de un monstruoso fenómeno llamado Beatlemania.

Conquistar América conllevaba más que fama y gloria, aunque no todo sería stress: la retroalimentación que se dio entre los Fab four y músicos locales tuvo reflejo en rolas como la misma Help!, You’ve got to hide your love away o Ticket to ride, tercia con marcada influencia dylaniana; por su parte, Act naturally, You like me too much y I’ve just seen a face traen toques folk, country e incluso western, muy propios del repertorio tradicional gringo. Por su parte, The night before, You’re going to lose that girl e It’s only love remiten a los primeros años de The Beatles, recordándonos que el amor sería un tema constante en las composiciones del tándem Lennon-McCartney, que además recibiría apoyo lírico de parte del buen George con su I need you, primera rola que dedicaría al bizcochísimo que en ese entonces era Pattie Boyd y con quien se casaría al año siguiente.

Los puntos débiles del disco, a mi gusto, serían Another girl y Tell me what you see. No terminan de convencerme, siento que les falta la personalidad y el empuje de sus compañeras. Sin embargo, siempre llegará al rescate mi rola favorita del disco:

Help!, rola abridora del disco homónimo, resultó, además de un movido rock con todo el sello Beatle, una catarsis para John. A través de ella dejó salir el mal estado emocional en que le tenían las fans gritonas, los encierros constantes en camerinos, aviones y hoteles, los problemas con Cynthia, además de la depresión que le producía estar engordando (como él mismo le llamó, su periodo «Elvis obeso»).

Aligerando los ánimos, llega Dizzy Miss Lizzy para cerrar la obra, como una especie de recordatorio de que, con todo y la heterogeneidad contenida en esta colección de cortes, el nombre de The Beatles seguía significando «rock & roll». En definitiva, Help! es un gran disco, quizás no tan grande como obras posteriores pero lo suficientemente exitoso para situar a los cuatro muchachos liverpoolianos en la cima musical y cinematográfica, ya que sirvió como base para una divertida aventura en la que abundaron la buena música, la diversión y el buen humor a manos —principalmente— de Ringo que puedes ver haciendo click aquí.

Sin mucho más que decir, dale play al reproductor y entra en el máximo esplendor de la Beatlemania.

No sé si a ti te pase, pero a mí me llama la atención la manera en que cada rola de The Beatles ha encontrado, a través de los años, la manera de mantenerse fresca en el imaginario colectivo no solo por sí misma, sino a través de distintos tributos realizados por bandas de renombre (o no tanto). Por eso, adicional al álbum oficial, te dejo esta pequeña playlist que armé con el mejor cover que encontré para cada canción. Disfrútalos y no dejes de platicarme en la caja de comentarios o en mis redes sociales si te gustan o hay algún otro que hubieras agregado.

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