Desde sus orígenes a mediados del siglo pasado hasta nuestros días, el rock se ha mantenido vivo gracias a su espíritu lleno de energía, rebeldía ante el statu quo, innovación e irreverencia.
Romper la acartonada atmósfera de los años cincuentas fue la premisa y el rock la cumplió con creces gracias a gente como Chuck Berry, Bill Haley, Fats Domino, Jerry Lee Lewis, Little Richard o Elvis Presley, por citar sólo a algunos de sus más grandes representantes en aquella etapa inicial que, como una especie de Big Bang, originó un estallido musical y cultural en extremo apasionante.
Si bien otros ritmos se han adueñado de la mente y el meneo de bote de la chaviza, a nuestro querido y viejo amigo le da de vez en cuando por renovarse y reinventarse para continuar vigente. Es cosa de poner atención a uno de los valores con más peso dentro del rock: la hermandad y la subsecuente camaradería que le ha distinguido siempre. El rock es una manada donde el lobo viejo caza junto a otros como él al tiempo que enseña a los más jóvenes a sobrevivir.

¿Cuántas veces hemos visto a auténticas leyendas del rock colaborando con bandas emergentes o entre ellos mismos, ya sea por darse un nuevo aire en el caso de los primeros, por tomar impulso en el caso de los segundos o por mero gusto y diversión?
Seamos realistas: el purismo jamás ha sido parte de la esencia del rock, sería hasta contradictorio pensar que tal o cual cosa lo «contamina» si fue precisamente la mezcla de ritmos, ideologías y hasta costumbres la que originó a esto que amamos tanto. Obviamente el gusto es subjetivo y también hay líneas que sería mejor no cruzar por salud mental de los fans, pero en general, las colaboraciones han sido siempre una forma efectiva de mantener vivo a este ritmo que tanto amamos y hemos convertido en un estilo de vida.

Al final, todo este asunto de las colaboraciones (y la vida misma) es como una charola de cacahuates: tomas los que se ven ricos y los que no, ni los pelas. Es por eso que hoy, en una fecha tan importante como el Día Mundial del Rock, te comparto una playlist que cree expresamente para celebrar la ocasión y para la que cuidé mucho la selección de rolas. Date gusto:
¿Qué opinas de estas colaboraciones? No vas a negarme que algunas son por lo menos interesantes, cuéntame en los comentarios de este artículo o en mis redes sociales cuáles te gustaron y compártelas con tu tropa para que se arme el debate sabroso pero respetuoso con chelita en mano, como debe ser dada la fecha.
